Las operaciones informáticas estables comienzan con la transparencia. Quien se entera de que un servicio ya no está disponible solo a través de un usuario, inevitablemente reacciona demasiado tarde.
Un sistema de monitorización bien diseñado hace más que simplemente comprobar si un dispositivo responde. Examina los servicios, los recursos, las interfaces y las dependencias, e informa de las desviaciones antes de que provoquen una interrupción importante del servicio.
Los planes de monitorización de All-Solutions® se adaptan al entorno existente, desde sistemas individuales hasta infraestructuras distribuidas. Entre los factores clave se incluyen mensajes claros y comprensibles, umbrales adecuados y un funcionamiento sin alarmas innecesarias.
